Todo lo que tenemos es un regalo que también nos compromete con los demás. Nuestros bienes, talentos y capacidades cobran verdadero sentido cuando los ponemos al servicio de quienes más lo necesitan. Sin embargo, muchas veces el deseo de tener más nos lleva a olvidar el valor de compartir y la responsabilidad que tenemos con los demás. En su intención de oración de este mes, el Papa León nos invita a reflexionar sobre el buen uso de las riquezas y a cultivar un corazón generoso, capaz de transformar lo que recibimos en gestos de solidaridad, justicia y fraternidad. Al unirnos en esta oración, hacemos parte de una comunidad mundial que eleva sus plegarias por los desafíos de la humanidad y la misión de la Iglesia.🙏
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